
España es el país de la
Unión Europea que cuenta con mayor longitud de costa (8.000 Km.), lo cual, unido a su situación
geográfica próxima al eje de importantes rutas marítimas, está produciendo su afianzamiento
progresivo como área estratégica en el transporte marítimo internacional y como plataforma logística
del Sur de Europa.
Además, la actividad directa, indirecta e inducida del Sistema Portuario
supone del orden del 20 % del P.I.B. del sector del transporte, lo que representa el 1,1 % del
P.I.B. nacional. Asimismo, genera un empleo directo de más de 35.000 puestos de trabajo y de unos
110.000 de forma indirecta.
En aguas españolas navegan un importante número de buques. En el
año 2.000 hicieron escala en puertos españoles unos 120.000 buques. Por los tres dispositivos
existentes de separación de tráfico, Tarifa, Cabo de Gata y Finisterre, se registra un tráfico que
anualmente supera los 150.000 buques, algunos de ellos subestándar y transportando mercancías
peligrosas, lo que entraña un alto nivel de riesgo (que ha quedado patente desgraciadamente con el
desastre del "Prestige"). Resulta extraordinariamente importante preservar el entorno de nuestras
costas, y con ello nuestra riqueza pesquera y nuestra mayor fuente de ingresos representada por el
turismo que en gran medida se asienta en las costas.
A causa de su geografía, su historia y,
en la actualidad, el proceso de globalización, la Unión Europea sigue dependiendo enormemente del
transporte marítimo:
- más del 90% de su comercio exterior y alrededor del 43 % de sus
intercambios internos se realizan a través del mar. En total, más de 1000 millones de toneladas de
mercancías se embarcan y desembarcan anualmente en puertos de la U.E - las compañías
marítimas pertenecientes a ciudadanos de la Unión Europea controlan un tercio de la flota mundial, y
alrededor del 40% del comercio de la U.E. se transporta en buques controlados por participaciones
originarias de la Unión. - El sector del transporte marítimo da empleo a unos 2,5 millones de
personas de la Unión Europea.
El Transporte marítimo es la alternativa (económica y
medioambiental) para la descongestión y descenso de la contaminación del transporte por carretera en
Europa. El exceso de crecimiento de éste, destacado por la Comisión Europea, queda patente en su
Libro Blanco del Transporte. En la Reunión de Ministros de Transportes Europeos celebrada en Gijón a
finales de mayo de 2002, hubo un consenso de los Estados Miembros y de la Comisión Europea,
explicitado en la "Declaración de Gijón", sobre el carácter intermodal del transporte marítimo de
corta distancia, la complementariedad con todos los demás modos de transporte desde su integración
en la cadena intermodal y logística y la competencia entre cadenas.
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